La empresa de Díaz adeuda salarios y enfrenta una delicada situación financiera; trabajadores podrían asumir el control mientras se espera la aparición de inversores.
La firma Sudamericana de Lácteos atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia, con al menos tres meses de sueldos impagos y deudas acumuladas con productores lecheros. La situación genera fuerte preocupación en la localidad de Díaz y en toda la región, donde la empresa cumple un rol clave en la economía y el empleo.
Ante este panorama, autoridades locales comenzaron a analizar alternativas para evitar el cierre definitivo de la planta. Entre las opciones que se barajan, cobra fuerza la posibilidad de que los propios trabajadores conformen una cooperativa y se hagan cargo de la producción, un modelo que ya ha sido aplicado en otros casos de crisis empresariales en el país.
Sin embargo, no se descarta la llegada de un inversor privado que permita reactivar la actividad y garantizar la continuidad laboral. La definición será determinante no solo para los empleados de la firma, sino también para los productores que dependen de la empresa para la comercialización de su materia prima.
El conflicto se da en un contexto complejo para el sector lácteo en Santa Fe, donde la caída de la rentabilidad, el aumento de costos y el cierre de industrias vienen golpeando con fuerza en los últimos meses. Mientras tanto, crece la incertidumbre entre los trabajadores y la comunidad, que espera una solución urgente para preservar una fuente clave de empleo local.









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