El delantero de Bernardo de Irigoyen tuvo una noche especial en Arroyito: marcó en la goleada ante Universidad Central y dejó al Canalla clasificado a octavos de final de la Libertadores.
Alejo Véliz vivió una noche especial e inolvidable en el Gigante de Arroyito. El delantero de Rosario Central disputó su último partido como local antes de continuar su carrera en Esporte Clube Bahia y lo hizo de la mejor manera: marcó un gol, celebró junto a los hinchas y colaboró en la clasificación del Canalla a los octavos de final de la Copa Libertadores.
En la goleada 4 a 0 ante Universidad Central de Venezuela, el atacante abrió el marcador mostrando su habitual olfato goleador y luego festejó de cara al público auriazul, en una imagen cargada de emoción que pareció tener sabor a despedida.
El delantero regresó a Central con dos objetivos muy claros: cumplir el sueño de compartir equipo con Ángel Di María y Marco Ruben en la Copa Libertadores, y recuperar protagonismo futbolístico tras su paso por Europa. Ambos desafíos terminaron cumpliéndose.
Aunque algunos compararon su rendimiento con el explosivo nivel mostrado en su primera etapa en el club, los números respaldan su aporte: convirtió cinco goles en 22 partidos durante este ciclo y alcanzó los 29 tantos en 100 encuentros oficiales con la camiseta canalla.
Actualmente, la competencia en el ataque con jugadores como Enzo Copetti llevó a que Véliz alternara titularidad en los últimos encuentros, pero su despedida en Arroyito quedará marcada por una noche perfecta: gol, clasificación continental y el reconocimiento de toda la gente de Central.








