El reconocido artista repasó su historia, habló sobre los desafíos de las nuevas generaciones y destacó el valor de la perseverancia y la emoción genuina.
El artista Piñón Fijo, interpretado por Fabián Gómez, compartió una profunda charla en Latidos del Caminante, donde recordó sus comienzos como artista callejero y el camino que lo llevó desde las plazas y esquinas de Córdoba hasta convertirse en uno de los personajes más queridos del país.
Durante la entrevista, relató que descubrió su vocación desde muy pequeño, buscando hacer reír a su madre, y aseguró que esa necesidad de generar alegría continúa siendo el motor de su trabajo. También habló sobre su actual espectáculo para adultos, una propuesta que surgió como una forma de reencontrarse con quienes crecieron escuchando sus canciones y acompañando su trayectoria.
Piñón Fijo reflexionó además sobre la ansiedad que atraviesan muchos jóvenes, la importancia de sostener los proyectos en el tiempo y el valor de la perseverancia frente a las dificultades. En ese sentido, remarcó que los logros más importantes suelen construirse paso a paso y con paciencia.
El artista también recordó la historia detrás de “Pelotitas en la esquina”, una de sus canciones más emblemáticas, inspirada en un niño que realizaba malabares en un semáforo durante la crisis de 2001. Para Gómez, el arte debe ser una herramienta capaz de mostrar la realidad sin dejar de transmitir esperanza.
“Hoy mi lujo es seguir emocionándome igual ante 80 personas que ante miles. La emoción no se mide por cantidades, sino por calidades”, expresó, dejando una reflexión que sintetiza su mirada sobre la vida, el escenario y el vínculo con el público.








