En su Columna de Actualidad en Para Todos, analizó distintos desarrollos tecnológicos argentinos y planteó la necesidad de fortalecer la investigación, la producción nacional y la generación de valor agregado.
En su habitual Columna de Actualidad en el programa Para Todos de LT23, Rubén Montapponi puso el foco en el desarrollo científico y tecnológico argentino y en la importancia de vincular la investigación con la producción y el trabajo.
Como punto de partida, destacó el reconocimiento obtenido por estudiantes argentinos del Instituto Tecnológico de Buenos Aires en una competencia internacional de la NASA, donde participaron representantes de 170 países. Montapponi señaló que este tipo de experiencias también permite identificar a jóvenes con grandes capacidades, que muchas veces terminan desarrollando sus conocimientos en países centrales.
A partir de allí, repasó distintos ejemplos de tecnología desarrollada en Argentina, entre ellos el reactor nuclear CAREM, impulsado por la Comisión Nacional de Energía Atómica, y desarrollos vinculados a la producción agropecuaria. También mencionó trabajos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y del CONICET para generar herramientas que permitan a los productores contar con información climática y evaluar riesgos para sus cultivos.
Montapponi sostuvo que el desafío no pasa solamente por producir materias primas, sino por avanzar en procesos que incorporen mayor valor agregado. En ese sentido, explicó que productos tecnológicos como celulares, computadoras y otros dispositivos alcanzan valores muy superiores a los de las materias primas utilizadas para su fabricación.
También recordó el denominado “triángulo virtuoso” de la década del setenta, basado en la articulación entre el Estado, las empresas y el sistema científico y tecnológico. Como ejemplo, mencionó a la calculadora Cifra, desarrollada en Argentina por Fate con el apoyo estatal y de investigadores, que llegó a competir con productos extranjeros y a exportarse a otros países.
Finalmente, remarcó la importancia de fortalecer organismos como el INTA, el INTI, el CONICET, las universidades y la Comisión Nacional de Energía Atómica, y planteó que el desarrollo tecnológico nacional debe ser una herramienta para generar producción, valor agregado y nuevos puestos de trabajo.





