El profesor de Ceremonial y Protocolo dialogó con LT23 y explicó algunas normas vinculadas al uso de la bandera y el Himno Nacional durante la ceremonia realizada en Rosario.
La ceremonia de apertura de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, realizada en el Monumento Nacional a la Bandera de Rosario, combinó música, danza, tecnología y la participación de delegaciones de 15 países.
Más allá de la magnitud del espectáculo, en LT23 se abordaron algunos aspectos protocolares de la ceremonia junto a Darío Maruco, profesor de Ceremonial y Protocolo, quien planteó sus observaciones desde una mirada constructiva y con el objetivo de aportar información sobre el correcto uso de los símbolos patrios.
Uno de los puntos señalados fue el izamiento de la bandera argentina durante la noche. Según explicó Maruco, de acuerdo con las normas protocolares que rigen actualmente, el izamiento nocturno tiene excepciones vinculadas a situaciones de guerra, por lo que consideró que el acto podría haberse realizado durante el día y complementado luego con el espectáculo artístico.
También se refirió al Himno Nacional Argentino y cuestionó su fragmentación y la modificación de su interpretación durante la ceremonia. La apertura incluyó una versión interpretada por Abel Pintos y Juan Carlos Baglietto.
Maruco explicó además que, durante la ejecución del Himno, la postura protocolar indica permanecer de pie y con la cabeza descubierta, con determinadas excepciones. También señaló que no corresponde cantar con la mano sobre el pecho, una práctica que, según explicó, suele asociarse con el protocolo estadounidense.
Otro de los temas abordados fue la utilización de la bandera argentina. El especialista remarcó que el símbolo oficial no debe modificarse con inscripciones, logos o elementos de empresas, instituciones o particulares. También explicó aspectos relacionados con su colocación, el izamiento y la forma correcta de utilizarla.
En ese sentido, destacó que las normas de ceremonial no buscan quitar cercanía a los símbolos nacionales, sino establecer pautas que permitan preservarlos y evitar usos incorrectos.
La conversación también puso el foco en la educación cívica y protocolar. Maruco contó que dicta seminarios sobre protocolo escolar y que, en esas instancias, suele encontrar prácticas que fueron transmitidas durante años de manera incorrecta.
Entre ellas mencionó el momento de retirar la bandera: explicó que, en lugar de indicar que se aplaude su “retiro”, corresponde hablar del aplauso al “paso de la bandera”.
Durante la entrevista también se refirió a la denominación de espacios públicos o institucionales con nombres de personas que aún están vivas y sostuvo que, desde su perspectiva, corresponde esperar el fallecimiento de la persona para evaluar su trayectoria completa antes de realizar ese tipo de homenajes.
Finalmente, Maruco remarcó que el protocolo se basa en normas y reglas destinadas a evitar equívocos y preservar el respeto por los símbolos nacionales, más allá de cualquier gobierno o circunstancia política.






