Más de 40 personas resultaron heridas por mordeduras de palometas durante el último fin de semana en la costa de Victoria, Entre Ríos, lo que generó preocupación entre vecinos y turistas. Uno de los bañistas sufrió la amputación parcial de un dedo, situación que motivó la evacuación de la zona y la colocación de bandera roja. Las autoridades reiteraron el pedido de respetar las áreas habilitadas para el baño y extremar las medidas de prevención, ya que estos peces se vuelven más agresivos con las altas temperaturas y la falta de alimento.









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