El Gobierno de Santa Fe continúa la obra hídrica sobre el Arroyo Saladillo para frenar el retroceso de la cascada y proteger el puente Molino Blanco, que conecta Rosario con Villa Gobernador Gálvez. La segunda etapa, con una inversión de más de 28 mil millones de pesos, presenta un avance del 40 %.
Se están finalizando las pantallas subterráneas de contención, estructuras de hasta 33 metros de profundidad que detienen la erosión que amenaza la base de la cascada y la estabilidad del puente. La pantalla continua, aguas abajo, actúa como defensa principal, y la discontinua, aguas arriba, funciona como anclaje; ambas se unen mediante vigas de coronamiento.
La obra es clave, ya que la cascada retrocedió más de 550 metros en la última década y hoy se encuentra a 150 metros del puente y a 450 metros de avenida Circunvalación, infraestructuras esenciales para el tránsito entre ambas ciudades.









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