Las obras de El Infierno Penal de Alto Perfil, el nuevo penal para internos considerados de máxima peligrosidad que se construye en la localidad de Piñero, registran un avance cercano al 50 % y se espera que estén terminadas hacia fines de este año en el marco del plan de infraestructura penitenciaria de la provincia.
El complejo, ubicado en las afueras de la ciudad de Rosario, está diseñado para alojar a 1.152 internos distribuidos en pabellones de 48 personas, con una estructura pensada para reforzar el aislamiento y el control de quienes tienen perfiles criminales de alto riesgo.
Recientemente, una comitiva integrada por especialistas en seguridad penitenciaria provenientes de organismos internacionales, como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) y funcionarios de sistemas carcelarios de Argentina y Brasil, realizó una visita de obra en el marco de un taller de capacitación en seguridad penitenciaria, organizado por Unodc y la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) de Estados Unidos.
Las autoridades provinciales destacaron que esta infraestructura no sigue el modelo tradicional de cárceles, sino que fue concebida “a la medida de los problemas de violencia que atraviesa Santa Fe”, con el objetivo de cortar los vínculos de líderes delictivos con organizaciones criminales externas y limitar su capacidad de actuar desde dentro del sistema penitenciario.
El avance de las obras, que incluyen el diseño de pabellones con altos niveles de control y seguridad, forma parte de una estrategia mayor para modernizar el sistema carcelario de la provincia y responder a las necesidades de manejo de internos peligrosos en un contexto de desafíos crecientes para la seguridad pública.









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