La empresa Lácteos Verónica, con plantas en Clason, Lehmann y Suardi, atraviesa una grave crisis que pone en riesgo 700 puestos de trabajo directos. La producción está casi paralizada y los salarios, atrasados desde octubre, dejaron de abonarse incluso en cuotas.
En la planta de Clason, el transporte para empleados ya no funciona y la fábrica fue vaciada, mientras la deuda también afecta a proveedores y prestadores de servicios. Desde el 8 de enero, la empresa solo realiza trabajo a fasón, sin perspectivas de expansión.
El Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe gestiona financiamiento e inversores para buscar soluciones. Lácteos Verónica se suma a otras firmas históricas en crisis, como SanCor, Arsa y La Suipachense, afectando a más de 2.200 trabajadores y al entramado económico local.









Comentar sobre esta publicación