La crisis dentro de la Policía de Rosario dio este miércoles un nuevo paso de escalamiento. Ante la falta de respuestas concretas por parte del Gobierno provincial, integrantes de la Asamblea de Autoconvocados resolvieron tomar los portones de la Jefatura de la Unidad Regional II, en Ovidio Lagos al 5200.
La medida se desarrollaba en un clima de tensión creciente, aunque sin incidentes, y fue definida como una acción de visibilización frente al silencio oficial que persiste desde hace días, pese a los reclamos públicos y al petitorio formal presentado al gobernador Maximiliano Pullaro.
Sin diálogo y con advertencias
Desde la Asamblea señalaron que no existió hasta el momento ninguna convocatoria al diálogo, ni señales políticas que indiquen voluntad de abordar el fondo del conflicto. En ese contexto, advirtieron que si no hay respuestas inmediatas o si se producen represalias administrativas o disciplinarias, avanzarán hacia una nueva etapa: la prestación del servicio bajo la modalidad de guardias mínimas.
La advertencia encendió alarmas dentro y fuera de la fuerza, ya que implicaría una afectación directa del funcionamiento cotidiano del sistema de seguridad, en un escenario ya marcado por el desgaste extremo del personal.









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