El Juzgado Civil y Comercial de Primera Instancia de la 2ª Nominación de Reconquista, bajo la dirección del juez Fabián Lorenzini, autorizó a Algodonera Avellaneda S.A. a vender un inmueble de su propiedad ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, valuado en 1,9 millones de dólares, como parte de las medidas para generar liquidez en el marco del concurso preventivo que atraviesa la empresa.
La autorización judicial se produce en un momento crítico para la compañía, que se encuentra paralizada desde hace meses y con una delicada situación financiera, sin recursos suficientes para cubrir compromisos salariales ni gastos operativos esenciales. La venta del inmueble —situado en la calle Luis Sáenz Peña 1074 y en desuso desde hace tiempo— se considera un paso clave para intentar preservar la operatoria y evitar una quiebra liquidativa.
Dos ofertas y una decisión estratégica
Durante el proceso de evaluación abierto por el juzgado, se recibieron dos propuestas formales de compra:
- La oferta ganadora fue presentada por Portland Administradora Fiduciaria SA, por un monto de 1,9 millones de dólares.
- La segunda propuesta provenía de Proyección Electroluz SRL, por 1,75 millones de dólares.
La compañía concursada optó por aceptar la oferta más alta, cercana al 85% del valor estimado que el inmueble podría alcanzar en un remate judicial, lo que fue valorado como una oportunidad razonable para obtener fondos de manera ágil en las actuales circunstancias.
Un activo ocioso destinado a revitalizar la operación
En su resolución, el juez Lorenzini señaló que el inmueble no formaba parte de la actividad productiva actual de la empresa y que su comercialización no implicaría una fractura de la estructura productiva de la algodonera. Por el contrario, la venta permitiría convertir un activo ocioso en capital operativo, necesario para afrontar obligaciones inmediatas y planificar una eventual reactivación de las operaciones industriales.
La decisión judicial contempla que los fondos obtenidos se destinen prioritariamente al pago de salarios atrasados, la atención de gastos básicos de funcionamiento y la reactivación productiva, junto con un plan de utilización detallado de dichos recursos.
Un contexto de crisis y perspectivas de reactivación
La medida se produce en el marco de un concurso preventivo que se extendió por más de 15 meses, durante los cuales la empresa enfrentó parálisis operativa, falta de financiamiento, salarios impagos y carencia de capital de trabajo, según diversas fuentes periodísticas y judiciales.
En paralelo, la firma está evaluando acuerdos con terceros para intentar reactivar parte de su operatoria industrial; uno de los avances recientes incluye un ofrecimiento de Nueva Vicentin Argentina S.A. (controlada por el Grupo Grassi) para operar servicios de desmote de algodón a fasón, aún sujeto a aprobación judicial, que podría aportar recursos frescos e ingresos adicionales en el corto plazo.
Un paso clave para preservar empleos
Algodonera Avellaneda emplea a cientos de trabajadores directos entre sus diferentes plantas, y la venta del inmueble representa una de las medidas urgentes para evitar un colapso total de la empresa y preservar fuentes de trabajo en un sector industrial que enfrenta múltiples desafíos estructurales.









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