En diálogo con Zona Rural, Hernán Derva, de Barrilli S.A., analizó el fuerte impacto de las lluvias en la actividad agropecuaria de la región.
Las precipitaciones, que en varios sectores superaron los 50 milímetros, provocaron la paralización total de la cosecha y complicaron el ingreso de camiones a los puertos, generando una marcada caída en la actividad.
Si bien la humedad resulta positiva para la recarga de los suelos de cara a la próxima campaña, también trae dificultades: retrasa la trilla y complica el acceso a los campos, sobre todo en zonas con mayores acumulados de agua.
En el plano internacional, el mercado de Chicago se mostró cauteloso, con precios mixtos y bajo volumen de operaciones, a la espera de definiciones geopolíticas y del avance de la cosecha en Argentina.
Actualmente, la cosecha de soja registra un avance muy bajo, estimado entre el 2% y el 3%, y su evolución dependerá de las condiciones climáticas de los próximos días para poder retomar el ritmo habitual.








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