Desde las 00 horas de este jueves 19 de febrero, los puertos de Argentina amanecieron completamente paralizados en el marco del paro general convocado por la CGT contra la reforma laboral que se debate en el Congreso de la Nación. La medida, de alcance nacional, cuenta con la adhesión de la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA) y se cumple en todas las terminales portuarias del país.
Alcance del paro portuario
El cese de actividades afecta a:
- Todos los Sindicatos Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) a nivel nacional.
- Puertos de carga general, cerealeros y pesqueros.
- Operaciones logísticas y comerciales, quedando totalmente detenidas las terminales portuarias.
Según la conducción sindical, el paro se ejecuta con alto acatamiento, y los trabajadores portuarios se posicionan como protagonistas de la jornada nacional de lucha, marcando uno de los puntos más sensibles del sistema logístico argentino.
Adhesión formal y respaldo
El secretario general de la FEPA, Marcelo Osores, envió ayer una carta al Triunvirato de la CGT, ratificando la adhesión y garantizando el cumplimiento efectivo del paro en todos los puertos del país. Además, puso a disposición de la CGT a la organización portuaria para profundizar el plan de lucha si así lo determina la conducción nacional.
Contexto del paro general
El paro se da en el marco del cuarto paro general contra la gestión de Javier Milei, con el objetivo de frenar el proyecto de reforma laboral que actualmente se debate en la Cámara de Diputados. La medida afecta también:
- Transporte público, con trenes y colectivos sin circulación.
- Escuelas y administración pública, con actividad mínima.
- Bancos y otros servicios esenciales.
La paralización de los puertos evidencia el impacto económico y estratégico de la huelga, ya que interrumpe la cadena de exportación e importación del país, reforzando la presión sobre el Ejecutivo y el Parlamento en la discusión de la reforma laboral.









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