El arzobispo Eduardo Martín encabezó un encuentro junto a la Pastoral Social y remarcó la necesidad de integrar y acompañar a quienes sobreviven en la informalidad.
El arzobispo de Rosario, Eduardo Martín, encabezó una reunión junto a integrantes de la Pastoral Social y un grupo de cuidacoches de la ciudad con el objetivo de escuchar sus problemáticas y reafirmar el acompañamiento de la Iglesia hacia los sectores más vulnerables.
Del encuentro también participaron miembros de la Comisión Diocesana de Pastoral Social, quienes compartieron experiencias vinculadas a la realidad de las personas que desarrollan trabajos informales en las calles rosarinas.
Durante la reunión, monseñor Martín sostuvo que muchos cuidacoches “atraviesan situaciones de gran necesidad” y explicó que gran parte de ellos “ofrecen servicios cuidando coches, ayudando a estacionar o lavando autos”.
En ese sentido, el arzobispo consideró que estas actividades “no deben eliminarse, sino ordenarse y regularse”, aunque diferenció claramente a quienes trabajan de manera pacífica de aquellos que recurren a amenazas o situaciones de extorsión. “Eso no puede permitirse y allí la autoridad debe actuar”, expresó.
“Hay muchísima gente que simplemente intenta ganarse el pan ofreciendo un pequeño servicio”, señaló Martín, quien además remarcó: “Todos tenemos algo para aportar en esta sociedad, aun el más pequeño”.
El arzobispo también pidió evitar la exclusión social y reclamó mayores oportunidades laborales para quienes hoy sobreviven en la informalidad. “No podemos expulsar ni descartar; debemos tratar de integrar”, manifestó.
Por su parte, Fabián Monte aseguró que “la verdadera cuestión no es estar a favor o en contra de los trapitos, sino cómo tratamos a los más vulnerables”.
Durante la jornada, varios cuidacoches presentes agradecieron haber sido escuchados y acompañados por la Iglesia rosarina.








