En Mañana Regional, Luisa Giménez compartió un informe basado en estudios del neurocientífico Robert Sapolsky sobre cómo pequeñas conductas diarias pueden impactar negativamente en la calidad de vida.
Durante el programa Mañana Regional, Luisa Giménez, abordó un tema vinculado a la salud mental y emocional: los hábitos cotidianos que potencian el estrés crónico, considerado por especialistas como uno de los grandes “asesinos silenciosos” de la vida moderna.
El análisis estuvo basado en investigaciones del neurocientífico de Universidad de Stanford, Robert Sapolsky, quien sostiene que muchas conductas habituales mantienen al organismo en un estado permanente de alerta y elevan los niveles de cortisol, la hormona vinculada al estrés.
Entre los hábitos señalados aparecen situaciones muy comunes como repasar conversaciones del pasado una y otra vez, preocuparse constantemente por escenarios que todavía no ocurrieron o pasar largos períodos “escroleando” noticias y redes sociales.
También se destacó el impacto negativo del consumo excesivo de contenidos violentos o trágicos, la necesidad de controlar todo lo que sucede alrededor y la falta de espacios diarios para relajarse o desconectarse.
Otro de los puntos centrales del informe fue la importancia de las relaciones sociales y los entornos saludables. Según Sapolsky, aislarse, permanecer en ambientes tóxicos o sostener vínculos que generan desgaste emocional contribuye al aumento del estrés crónico y afecta directamente la salud física y mental.
Además, se remarcó la necesidad de incorporar pequeñas pausas diarias, actividades recreativas, meditación, caminatas o momentos de descanso como herramientas fundamentales para reducir la tensión acumulada.
El informe concluyó con una reflexión clara: aprender a reconocer y gestionar el estrés cotidiano puede convertirse en una herramienta clave para mejorar la calidad de vida y prevenir consecuencias más graves a largo plazo.






