La empresa cerrará la línea de frío en mayo y avanzará con nuevos recortes de personal en un contexto de caída del consumo y mayor presión de importaciones.
La industria de línea blanca atraviesa un momento delicado y suma una nueva señal de alerta en la ciudad de Rosario. La planta de Frimetal, donde se ensamblan productos de la marca Electrolux, dejará de fabricar heladeras a partir de mayo y avanzará con una nueva reducción de personal.
La decisión implica el cierre de una línea clave dentro de una fábrica histórica para la producción nacional. No se trata de un hecho aislado: en enero la empresa ya había discontinuado la fabricación de cocinas, y con este nuevo esquema la operación quedará limitada a la producción de freezers y lavarropas.
El impacto en el empleo es significativo. La planta llegó a tener alrededor de 750 trabajadores, luego redujo su plantilla a unos 250, y tras esta reestructuración quedaría con aproximadamente 150 operarios. Este proceso se suma a los retiros voluntarios impulsados en marzo, que tuvieron una adhesión mayor a la prevista.
Desde la empresa explican que la medida responde a una combinación de factores: la caída del consumo interno, el aumento del stock acumulado y la creciente competencia de productos importados. En este contexto, sostener niveles de producción similares a los de años anteriores se volvió cada vez más complejo.
El caso también genera preocupación a nivel regional. La planta tiene un rol importante dentro del entramado industrial de Rosario y su actividad impacta de manera directa e indirecta en proveedores, talleres y servicios vinculados.
A su vez, la situación de Electrolux se inscribe dentro de un escenario más amplio que afecta a toda la industria de electrodomésticos, donde distintas empresas vienen aplicando ajustes, reestructuraciones o reducciones de producción.
Más allá del caso puntual, la decisión vuelve a poner en foco las dificultades que enfrenta la industria argentina para sostener empleo, inversión y producción en un contexto económico desafiante. Para Rosario, la medida no solo representa un recorte, sino también un síntoma de los cambios que atraviesa el sector manufacturero.









