La escritora Malena Meilan participó de una extensa y profunda charla en el programa “El Lobo de Wall Street”, donde reflexionó sobre la literatura, el proceso creativo, la escritura colectiva y el rol del autor frente al mundo y a los lectores.
Durante la entrevista, Meilan definió la escritura como “un horizonte imposible de alcanzar”, pero necesario para avanzar. “Escribir el mundo es el oficio del escritor. Nunca se llega del todo, pero el recorrido vale la pena”, expresó, citando además a Jorge Luis Borges y su visión infinita de los libros y las bibliotecas.
La autora habló también sobre los distintos formatos que atraviesa en su obra —cuento, poesía, narrativa breve y proyectos ilustrados— y explicó que muchas veces las formas literarias responden a consignas, convocatorias o búsquedas específicas. “No siento que sea una obligación cambiar de forma, sino una manera de adaptarse a aquello que la escritura necesita”, sostuvo.
En otro tramo de la conversación, destacó la importancia del ámbito editorial independiente y el valor de construir comunidad entre escritores. “Las antologías y los proyectos colectivos permiten generar redes, compartir experiencias y no sentirse solo en el camino literario”, afirmó. Incluso recordó con emoción que una de las antologías en las que participó se agotó durante la última Feria del Libro.
Además, Meilan reflexionó sobre el respeto dentro de la escritura y aseguró que ser fiel a una historia implica respetar las decisiones narrativas tomadas desde el inicio. “El respeto está en sostener el universo que uno crea y en ser genuino con aquello que quiere transmitir”, señaló.
Consultada sobre si existe un límite al momento de escribir sobre el dolor, la autora consideró que lo importante no es exponer por exponer, sino encontrar aquello universal detrás de cada experiencia. “El dolor tiene sentido cuando revela algo más profundo sobre la sociedad, el amor, la injusticia o la condición humana”, explicó.
La escritora también defendió la libertad creativa y sostuvo que el autor no debería escribir pensando en cómo reaccionará el lector. “Una vez publicada, la obra deja de pertenecerle al escritor y pasa a ser interpretada por cada lector desde su propia mirada”, remarcó.
Sobre la poesía, Meilan aseguró que no busca transmitir verdades absolutas, sino sensaciones e imágenes capaces de atravesar emocionalmente al lector. “A veces lo más hermoso de la poesía es justamente no entenderla del todo y dejarse llevar por lo que provoca”, expresó.
Finalmente, definió a la literatura como una combinación entre disciplina y exploración constante. “La disciplina es sentarse a escribir; la exploración aparece en todo lo cotidiano, en una conversación, un gesto o una escena inesperada en la calle”, concluyó.
La entrevista dejó una mirada íntima y reflexiva sobre el oficio de escribir, el valor de las comunidades literarias y la búsqueda permanente que atraviesa a quienes hacen de la palabra una forma de vida.








