La Ing. Carina Gallo analizó la calidad de semillas, el impacto de las lluvias y el debate por la nueva Ley de Semillas.
La ingeniera agrónoma Carina Gallo, investigadora y directora técnica del laboratorio de semillas de INTA Oliveros, explicó que la calidad fisiológica de la semilla de soja es aceptable, aunque advirtió la presencia de hongos asociada a las intensas lluvias y la elevada humedad registradas durante la cosecha.
En este sentido, señaló que en distintos lotes se detectaron variaciones de entre 20 y 30 puntos en el poder germinativo cuando las semillas fueron tratadas con curasemillas, lo que refleja problemas sanitarios que deberán ser atendidos de cara a la próxima campaña.
En cuanto al trigo, destacó que presenta buenos niveles de germinación y viabilidad, impulsados por una campaña con resultados positivos en la región y condiciones iniciales favorables.
Gallo también se refirió al debate en torno a la nueva Ley de Semillas, donde aún se discuten aspectos vinculados a la propiedad intelectual y al uso propio por parte de los productores, con el objetivo de equilibrar derechos de obtentores y necesidades del sector.
Además, remarcó el trabajo del laboratorio de INTA Oliveros en investigación, servicios a productores, convenios tecnológicos y capacitaciones, incluyendo un curso sobre sanidad de semillas destinado a técnicos de Argentina y países vecinos.
Finalmente, destacó la participación del laboratorio en la validación de metodologías internacionales para análisis de soja, trigo y maíz, fortaleciendo el posicionamiento técnico del país a nivel global.






