El secretario de Protección Civil de Santa Fe explicó que la provincia ya puso en marcha un plan integral de prevención ante la alta probabilidad de un fenómeno de gran intensidad entre fines de 2026 y comienzos de 2027. Destacó las obras realizadas, el trabajo con municipios y pidió a la población informarse por canales oficiales.
El secretario de Protección Civil de la provincia de Santa Fe, Marcos Escajadillo, brindó detalles sobre el trabajo preventivo que viene desarrollando el Gobierno provincial ante la confirmación del fenómeno climático El Niño, cuya evolución podría alcanzar una intensidad fuerte entre noviembre y diciembre de 2026 y extenderse durante los primeros meses de 2027.
En diálogo con De Primera, explicó que los organismos meteorológicos nacionales e internacionales ya anticipan un escenario de lluvias superiores a lo habitual y aseguró que la provincia decidió prepararse para el peor escenario posible.
«Nosotros, desde el Gobierno de la provincia, trabajamos para escenarios críticos. Si después el fenómeno resulta más leve, mucho mejor, pero la preparación debe hacerse pensando en la situación más compleja», sostuvo.
Escajadillo señaló que, por decisión del gobernador Maximiliano Pullaro, desde el año pasado funciona un Comité Operativo de Emergencias Interministerial, encargado de coordinar acciones preventivas junto a distintas áreas del Gobierno.
Obras y prevención
El funcionario explicó que el plan contempla tanto obras de infraestructura como medidas organizativas.
Entre las acciones estructurales destacó la limpieza de canales, el fortalecimiento de defensas hídricas y distintas intervenciones para facilitar el escurrimiento del agua.
«Santa Fe tiene aproximadamente 8.000 kilómetros de canales y ya se limpiaron unos 4.000. Ese trabajo fue fundamental para responder a las intensas lluvias registradas este año en distintos departamentos», indicó.
En paralelo, la provincia avanza en el fortalecimiento de las Juntas Locales de Protección Civil de municipios y comunas, responsables de brindar la primera respuesta ante una emergencia.
Preparación en toda la provincia
Escajadillo aclaró que el riesgo no se limita únicamente a las ciudades ribereñas.
Si bien reconoció que una eventual crecida del río Paraná puede afectar a localidades costeras, explicó que el cambio climático también provoca lluvias extremadamente intensas en cualquier punto del territorio provincial.
«Hoy no podemos señalar una única zona de riesgo. Hemos visto precipitaciones de 300, 400 y hasta 500 milímetros en pocas horas en distintas localidades. Por eso trabajamos con todos los municipios y comunas», explicó.
Actualmente, la provincia identificó 100 localidades con riesgo hídrico, de las cuales 76 ya cuentan con planes específicos de trabajo, mientras que las restantes se encuentran en proceso de finalización.
Coordinación y respuesta rápida
El secretario destacó además la articulación permanente entre Protección Civil, municipios, comunas, bomberos voluntarios, bomberos zapadores, fuerzas de seguridad y organismos nacionales.
Como parte de esa estrategia, la provincia creó cuatro grupos regionales de comunicación con intendentes y presidentes comunales para recibir información en tiempo real sobre alertas meteorológicas y activar rápidamente los protocolos de asistencia.
Según explicó, ese sistema permite que los equipos provinciales puedan intervenir en menos de dos horas cuando una localidad informa una situación crítica.
Evitar la desinformación
Finalmente, Escajadillo pidió a la población mantenerse informada únicamente a través de fuentes oficiales y evitar la difusión de noticias falsas.
Recordó que meses atrás circularon versiones sobre supuestas inundaciones inminentes que generaron preocupación entre los vecinos, especialmente en zonas que ya sufrieron graves emergencias hídricas.
«Las fake news generan angustia e incertidumbre. Es fundamental consultar siempre la información oficial y seguir las recomendaciones de los organismos competentes», concluyó.








