La petrolera busca amortiguar el impacto de la suba internacional del petróleo, aunque el atraso del gasoil premium sigue generando preocupación en el sector.
YPF aplicó desde este jueves un aumento del 1% en los precios de sus combustibles y confirmó la extensión por 45 días del sistema de “buffer”, una herramienta diseñada para evitar que la volatilidad internacional del petróleo se traslade de manera inmediata a los surtidores.
El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, explicó que la decisión responde al contexto de inestabilidad global generado por el conflicto en Oriente Medio y a la necesidad de sostener el consumo interno de combustibles.
Pese al ajuste, el precio del gasoil premium continúa por debajo de la paridad de importación, situación que afecta especialmente a refinadoras no integradas como Raízen y Trafigura. Según el sector, el combustible utilizado por el agro presenta un atraso de alrededor de 27 centavos de dólar por litro, equivalente a unos 350 pesos al tipo de cambio oficial.
Desde YPF señalaron que el objetivo es evitar fuertes aumentos en el corto plazo y sostener la demanda, especialmente del gasoil, cuya exportación resulta menos competitiva por sus características técnicas.
Con la actualización, los precios promedio en la Ciudad de Buenos Aires quedaron en $2.037 para la nafta Súper, $2.242 para Infinia, $2.106 para Diesel 500 y $2.316 para Infinia Diesel.
Además, la petrolera adelantó que continuará aplicando su sistema de “micropricing”, que permite establecer precios diferenciados según horarios, corredores y zonas geográficas para optimizar ventas y rentabilidad.








