Infraestructura, industrialización y estabilidad económica fueron algunos de los ejes centrales del encuentro realizado en Buenos Aires, donde especialistas y empresas analizaron el presente del cultivo y las oportunidades de crecimiento para el agro argentino.
En una nueva edición del Congreso Maizar, desarrollado en el Goldencenter de Buenos Aires, referentes del sector agroindustrial debatieron sobre el presente y el futuro de la cadena del maíz en Argentina, con foco no solo en la producción, sino también en el enorme potencial de industrialización y generación de valor agregado que todavía tiene pendiente el país.
Durante su participación en el micro agropecuario de Zona Rural, el periodista Leonardo Stringaro remarcó que uno de los grandes temas del encuentro fue la necesidad de avanzar en infraestructura vial, ferroviaria y portuaria para mejorar la competitividad del sector y facilitar el transporte de la producción.
Además, explicó que gran parte de las exposiciones apuntaron a ampliar los usos industriales del maíz, especialmente en biocombustibles, alimentación animal y distintos productos derivados. En ese sentido, se destacó que el cultivo posee cientos de aplicaciones posibles, aunque en Argentina todavía predomina el modelo de exportación del grano como commodity.
Otro de los protagonistas del congreso fue Maximiliano Cueto, representante de Bayer, quien calificó como “muy buena” a la actual campaña maicera debido a los altos rindes obtenidos en gran parte de las zonas productivas. Además, aseguró que existen perspectivas positivas para la próxima campaña si se mantienen condiciones económicas y climáticas favorables.
Cueto también destacó el avance tecnológico disponible actualmente para los productores argentinos, señalando que hoy existen herramientas que permiten mejorar productividad, optimizar el manejo agronómico y reducir brechas de rendimiento.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento sostenido del agregado de valor dependerá de una mayor estabilidad macroeconómica y de inversiones que permitan desarrollar más industrias vinculadas al maíz dentro del país.
En el cierre del encuentro también se puso en valor el impacto económico y social que tiene la cadena maicera en distintas regiones productivas. Como ejemplo, se mencionó la planta de procesamiento de semillas que Bayer posee en la ciudad bonaerense de Rojas, donde miles de empleos directos e indirectos dependen de la actividad agrícola e industrial vinculada al cultivo.






