La ciudad de Rosario fue escenario de una nueva subasta de bienes decomisados al delito, considerada la más grande del país. En su quinta edición, el evento reunió a 5.411 inscriptos de todo el territorio nacional.
El dato más destacado fue la venta de una aeronave incautada, que finalmente fue adquirida por 70 millones de pesos por un grupo de pilotos de la provincia de Córdoba, quienes prevén destinarla a vuelos privados.
El remate se realizó en el Salón Metropolitano y logró una importante recaudación, cuyos fondos serán destinados a resarcir a víctimas y fortalecer instituciones públicas.
El secretario de Gestión de Registros, Matías Figueroa Escauriza, destacó la magnitud del evento y aseguró que, pese a intentos de frenar la subasta mediante versiones falsas, el proceso se desarrolló con normalidad. Además, subrayó el carácter federal de la convocatoria y el avance en políticas orientadas a combatir la impunidad.








