La kinesióloga de San Genaro pasó por Café en la Radio y habló sobre una problemática poco visibilizada. Aseguró que la pérdida de orina, el dolor durante las relaciones sexuales y otras disfunciones tienen tratamiento y no deben naturalizarse.
La kinesióloga Sofía Formiconi, especializada en rehabilitación del suelo pélvico, visitó Café en la Radio para abordar una temática que todavía continúa siendo un tabú, pero que afecta a personas de todas las edades: las disfunciones del piso pélvico.
Durante la entrevista explicó que el suelo pélvico es un conjunto de músculos, tendones y tejidos que sostienen los órganos de la pelvis y que está presente tanto en mujeres como en hombres y niños. Su correcto funcionamiento resulta fundamental para la continencia urinaria y fecal, la salud sexual, el embarazo, el posparto y la recuperación de diversas patologías.
Formiconi contó que decidió especializarse en esta rama de la kinesiología tras descubrir que se trataba de un área poco desarrollada durante su formación universitaria y con escasa difusión, especialmente en ciudades del interior.
Uno de los principales mensajes que dejó fue que la pérdida de orina nunca debe considerarse algo normal, aunque ocurra al toser, reír, correr o realizar actividad física.
«Que se escape un poco de orina ya es un síntoma. No es normal y tiene tratamiento», remarcó.
La profesional explicó que entre las patologías que trata se encuentran la incontinencia urinaria y fecal, prolapsos, dolor durante las relaciones sexuales, problemas derivados del embarazo y el posparto, rehabilitación de pacientes oncológicos, especialmente quienes atravesaron tratamientos por cáncer de próstata, además de diversas alteraciones funcionales del suelo pélvico.
También señaló que la rehabilitación requiere una evaluación personalizada y un abordaje multidisciplinario junto a ginecólogos, urólogos, psicólogos, sexólogos y otros profesionales de la salud, según cada caso.
La importancia del autoconocimiento
Otro de los conceptos centrales de la entrevista fue la necesidad de conocer el propio cuerpo.
Formiconi alentó a las personas a perder el miedo y la vergüenza para consultar ante cualquier síntoma, ya que muchas veces las molestias se naturalizan por años sin buscar ayuda profesional.
Además, brindó algunos consejos para el cuidado cotidiano del suelo pélvico, como evitar aguantar las ganas de orinar, no realizar fuerza al momento de ir al baño, adoptar una postura adecuada durante la micción y comenzar a prestar atención a señales que suelen minimizarse.
Un problema que también afecta a los hombres
La especialista destacó que el suelo pélvico no es un tema exclusivo de las mujeres.
Explicó que muchos hombres presentan secuelas luego de cirugías de próstata, con problemas de continencia urinaria o disfunción sexual, situaciones que también pueden rehabilitarse mediante tratamiento kinésico específico.
Asimismo, señaló que deportistas de distintas disciplinas suelen desarrollar alteraciones del suelo pélvico debido a las exigencias físicas, muchas veces sin saber que existe una rehabilitación específica para estos casos.
Romper el tabú
Sobre el cierre de la entrevista, Formiconi insistió en la necesidad de hablar más sobre esta problemática para favorecer el diagnóstico precoz y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.
«Todos tenemos suelo pélvico y todos deberíamos conocerlo. Existe prevención, existe tratamiento y cuanto antes se consulte, mejores son los resultados», concluyó.








