La abogada Marisa López explicó en LT23 los principales puntos de la reforma laboral y su impacto en los trabajadores.
En diálogo con Luisa Giménez en Mañana Regional, la abogada Marisa López abordó uno de los aspectos más sensibles de la reforma laboral: las indemnizaciones por despido.
Según explicó, el principio general no cambia: se mantiene el cálculo de un sueldo por cada año trabajado. Sin embargo, la modificación clave está en cómo se determina ese sueldo base. A partir de ahora, se excluyen conceptos como el aguinaldo, premios o bonificaciones no habituales, lo que en la práctica reduce el monto de la indemnización. Además, en casos de comisiones u horas extras, ya no se toma el mejor salario, sino un promedio.
Otro punto importante es la incorporación de un tope: la base de cálculo no podrá superar el equivalente a tres salarios del convenio colectivo, lo que también puede significar una baja en el monto final a cobrar por el trabajador.
Por otro lado, la reforma introduce el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un sistema financiado por aportes del empleador que comenzará a regir —en principio— desde junio. Este fondo busca cubrir indemnizaciones por despido, aunque si el dinero acumulado no alcanza, el empleador deberá completar la diferencia.
López también advirtió sobre cambios que impactan negativamente en trabajadores no registrados, ya que se eliminaron multas vinculadas al trabajo en negro, reduciendo posibles compensaciones.
La reforma, concluyó, apunta a flexibilizar el mercado laboral, pero plantea interrogantes sobre su impacto real en los derechos de los trabajadores.








