Un informe interno del Pentágono abre la puerta a un posible cambio en la histórica postura de Washington, en medio de tensiones con aliados de la OTAN
El escenario internacional sumó un nuevo foco de atención luego de que trascendiera que el presidente de Donald Trump analiza revisar el respaldo que históricamente Estados Unidos brindó al Reino Unido en la disputa por las Islas Malvinas.
La información fue publicada por la agencia Reuters, que dio cuenta de un correo electrónico interno del Pentágono en el que se plantean posibles sanciones a países aliados de la OTAN que, según la visión estadounidense, no acompañaron operaciones recientes en el conflicto con Irán.
Hasta ahora, Washington mantuvo un alineamiento claro con Londres, reconociendo la administración británica sobre el archipiélago. Sin embargo, este eventual giro no implicaría necesariamente un apoyo directo a la posición argentina, sino más bien una postura más neutral o abierta al diálogo.
La disputa por las Malvinas no solo remite a una cuestión de soberanía, sino también a intereses estratégicos vinculados a recursos naturales, rutas marítimas y presencia en el Atlántico Sur. En ese marco, cualquier cambio en la política exterior estadounidense podría alterar el equilibrio diplomático sostenido durante décadas.
Desde el Reino Unido, el gobierno de Keir Starmer reafirmó su posición histórica sobre las islas, dejando en claro que no hubo modificaciones en su postura.
El conflicto tiene como antecedente la Guerra de Malvinas, y desde entonces se mantiene en el plano diplomático, con posiciones firmes tanto de Argentina como del Reino Unido.









